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Mountain View

Cómo conseguí cambiar un "mal" hábito

En el camino de trabajar con las empresas el cambio cultural y comportamental, trabajamos la fuerza de los hábitos y como estos influyen en nuestro comportamiento.

Charles Duhigg (The power of habit) explica que muchas de nuestras conductas son, en realidad, hábitos que hemos ido desarrollando y que practicamos, u obtenemos, determinados comportamientos de forma “automática”. Conseguimos contrarrestar estos hábitos trabajando su ciclo: Pista (o gatillo), Rutina (lo que realmente hacemos), Recompensa (la satisfacción interna que obtenemos al cumplir esta rutina) y, como consecuencia, alteramos nuestros comportamientos.

Puede parecer complicado hasta que lo ponemos en práctica. Asociado al (mal) hábito de fumar, desarrollé otro (mal) hábito que, a partir de cierta altura me incomodó: Tirar las colillas de cigarro al suelo, principalmente cuando fumo en el balcón de casa y las lanzaba al jardín. Es efectivamente un mal hábito, además de ambientalmente irresponsable.

Cuando decidí cambiar este mal comportamiento (hábito), hice una reflexión sobre mi ciclo del hábito: Pista (¿Qué me lleva a tirar las colillas de cigarro?), Rutina (¿Cómo lanzaba, o donde colocaba las colillas?) y Recompensa (¿Cuál era la satisfacción o recompensa?).

 

Llegue a la siguiente conclusión:

  • Pista: Fumaba y, cuando terminaba, no tenía cerca un cenicero en el balcón.
  • Rutina: Reflexionando más a fondo, además de no tener cenicero, me di cuenta que lanzaba las colillas de cigarro intentando acertar en la farola del jardín. Siempre apuntaba a la farola, intentando acertar. La media de éxito era, como cabría esperar, muy baja, teniendo en cuenta que la farola estaba a 6 metros de distancia y que lanzaba las colillas desde un 3º piso.
  • Recompensa: Acertar en la farola (el incentivo de acertar en el poste a 6 metros de distancia).

 

¿Cómo podría cambiar este hábito?

Intenté cambiar la pista.

Comencé por intentar dejar de fumar, fracasé (se queda para una segunda oportunidad).

Intenté alterar la rutina.

Decidí reducir el número de cigarros que fumo – tendría menos “pistas”.

Compré un cenicero para ponerlo en el balcón. Aun así el (mal) hábito y el desafío eran más fuertes y aun lanzaba algunos cigarros (aunque no todos).

Compré un nuevo cenicero, mayor, y lo puse al otro lado del balcón, permitiendo efectuar “lanzamientos”.

Conseguí reunir todos los ingredientes para alterar el hábito, y empecé a tener éxito:

  • Pista: Fumar (aunque cada vez menos).
  • Rutina: Lanzar el cigarro al cenicero (Una nueva rutina).
  • Recompensa: Acertar (o no) en el cenicero.

 

Han pasado cerca de seis meses y conseguí cambiar mi conducta, mi (mal) hábito de tirar los cigarros al jardín, aplicando una técnica (herramienta) comprobada que me da el mismo nivel de recompensa (y un comportamiento más responsable desde el punto de vista ambiental).

Creo verdaderamente que somos capaces de cambiar hábitos y comportamientos, si nos enfocamos y tenemos las herramientas necesarias para ello.

En nuestro local de trabajo, existen hábitos y conductas que pueden contribuir a aumentar la probabilidad de sufrir un accidente de trabajo. Teniendo en consideración la Pirámide de Bird, cerca de 600 “Accidentes sin lesiones o daños visibles”, darán lugar a un “accidente con lesión incapacitante o fatal”, y que, en principio, todos estamos colocados en la base de la pirámide. Si conseguimos cambiar nuestros hábitos y nuestros comportamientos inseguros, reducimos la base de “reclutamiento” que alimenta todo el proceso.

 

Trabajar El Ciclo del Hábito es una de las herramientas que utilizamos en los proyectos de Comportamientos Seguros®, como forma de reducir la “base de reclutamiento” que dará lugar a un accidente fatal (Pirámide de Bird). Lo hacemos con la introducción de nuevas rutinas, como pueden ser:

  • 45 segundos de seguridad: Observar el local de trabajo, antes de iniciar la jornada, realizando observaciones horizontales y verticales (nuestro local de trabajo cambia todos los días, tenemos que cambiar nuestras rutinas).
  •  Ser Metódico (usando check-lists): Si nos fiamos de nuestra memoria, lo más seguro es que tengamos algún sinsabor (siempre lo hice así y nunca ocurrió nada).

Depende de nosotros, de estar enfocados, de adquirir y ser capaces de poner en práctica las herramientas necesarias para cambiar hábitos y comportamientos.

 

 

 

Bibliografía

- The Power of Habit – Charles Duhigg – ISBN-978-1-847-94624-9

 

Autor

Pedro Canudas Costa

Consultor, Formador, Project Manager de Proyectos de Comportamentos Seguros®